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Big Data

Obra de arte digital generativo LIMINAL en la fachada LED de ARKABIA en Vitoria-Gasteiz

LIMINAL: arte digital y datos para imaginar el futuro en ARKABIA

By Arte Digital, Arte y Tecnología, Big Data

Obra de arte digital generativo LIMINAL en la fachada LED de ARKABIA en Vitoria-GasteizArte digital generativo en la fachada LED de ARKABIA

En la inauguración del nuevo Centro Cultural ARKABIA de Fundación Vital, en Vitoria-Gasteiz, la arquitectura se convierte en soporte narrativo. Su fachada LED acoge LIMINAL, una obra de arte digital generativo basada en datos reales, creada por elektrART, que transforma información demográfica en una experiencia visual viva y contemplativa.

La pieza se sitúa en el cruce entre arte digital, data art, tecnología y espacio público, proponiendo una reflexión sensible sobre el futuro del territorio de Araba y los retos de la sociedad frente al futuro demográfico de los territorios.

LIMINAL: una obra de arte digital basada en datos demográficos

LIMINAL es una obra de arte digital contemporáneo creada por Jon Astorquiza, en colaboración con la artista digital Ana Villagrasa, y desarrollada por elektrART para la fachada LED de ARKABIA. La pieza parte de la extracción, análisis de datos abiertos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y otras fuentes oficiales, y su proyección a 50 años.

Instalación de arte digital basada en datos en la fachada LED del centro cultural ARKABIALejos de traducir los datos en gráficos o visualizaciones convencionales, la obra los convierte en un paisaje digital vivo: formas orgánicas que mutan, flujos de partículas, pulsos y respiraciones visuales que evolucionan en el tiempo.

Este enfoque sitúa a LIMINAL dentro del campo del arte basado en datos (data art), donde la información se transforma en materia estética y emocional.

¿Qué nos dicen los datos sobre el futuro de Araba?

Las proyecciones demográficas revelan un escenario de transformación profunda:

  • Pico y descenso poblacional: Araba alcanzará su máximo de población alrededor de 2039 y después iniciará un descenso sostenido superior al 10% en 2073.
  • Envejecimiento acelerado: el saldo vegetativo es negativo y la diferencia entre nacimientos y defunciones aumenta con el tiempo.
  • Transformación del origen de la población: la población nacida en España desciende de forma significativa, mientras que la población extranjera se triplica.
  • Dependencia migratoria: sin inmigración, el territorio perdería gran parte de su población, convirtiendo la movilidad humana en un factor clave.

LIMINAL no presenta estos datos como una predicción cerrada, sino como una interpelación colectiva: el futuro demográfico no está escrito, pero sí condicionado por las decisiones sociales, políticas y culturales del presente.

Visualizar datos a través del arte digital generativo

LIMINAL trabaja con los datos como quien trabaja con una materia sensible. No los traduce de forma literal ni busca explicar sus variaciones, sino que los deja aflorar como gestos, ritmos y transformaciones visuales que se despliegan en el tiempo.

La obra construye un paisaje digital orgánico y en constante mutación, donde las formas cambian, los flujos aparecen y desaparecen, y los pulsos emergen como señales de un territorio vivo y en continua adaptación. No hay correspondencias directas ni lecturas cerradas: lo que se muestra no es el dato, sino su resonancia.

Obra de arte digital generativo LIMINAL en la fachada LED de ARKABIA en Vitoria-GasteizMás que una visualización de información, LIMINAL propone una experiencia poética y contemplativa, un espacio donde los datos se convierten en atmósfera, en latido y en memoria compartida. Un espejo sensible que invita a percibir —más que a entender— cómo las transformaciones demográficas atraviesan la vida colectiva.

Obra de arte digital generativo LIMINAL en la fachada LED de ARKABIA en Vitoria-GasteizInstalada en la fachada LED de ARKABIA, LIMINAL dialoga directamente con el espacio urbano y con quienes lo habitan. La obra se integra en el paisaje de Vitoria-Gasteiz, consolidando el centro cultural como un referente en arte digital y tecnología en el País Vasco.

La fachada deja de ser un elemento decorativo para convertirse en un lienzo digital: un lugar de encuentro entre ciudadanía, arte y futuro.

Grandes retos demográficos, una mirada crítica de presente y al futuro

La obra de arte digital abre un espacio de reflexión sobre los principales desafíos del futuro que nos plantean los datos proyectados:

  • ¿Cómo cuidaremos y cómo seremos cuidados en una sociedad envejecida?
  • ¿Cómo construir una identidad colectiva inclusiva en un territorio multicultural?
  • ¿Cómo atraer y cuidar a quienes llegan y ofrecer oportunidades a quienes nacen aquí?
  • ¿Cómo tender puentes entre generaciones?
  • ¿Cómo diseñar un territorio más resiliente y sostenible?

El verdadero reto no es cuántas personas vivan en Araba, sino cómo viviremos juntas.

elektrART: arte digital para imaginar futuros a través del arte

En elektrART trabajamos el arte digital generativo como una forma más humana para conectar datos, tecnología y emoción. Nuestros proyectos convierten información compleja en experiencias visuales que invitan a la reflexión crítica y a la imaginación colectiva.

LIMINAL es un ejemplo de cómo el arte y la tecnología pueden actuar como motores de conciencia, diálogo y responsabilidad compartida en el espacio público.

LIMINAL no predice el futuro: lo hace visible. Nos recuerda que detrás de cada curva demográfica hay vidas, cuidados, decisiones y vínculos. Que el mañana no es una amenaza inevitable, sino una construcción colectiva.

En ese umbral —entre lo que somos y lo que podríamos llegar a ser— la obra nos invita a imaginar un Araba más diverso, más ético y más humano.


Proyecto de arte digital desarrollado por elektrART en colaboración con Ana Villagrasa para Fundación Vital · Centro Cultural ARKABIA (Vitoria-Gasteiz)

Melting Memories

Big Data y Arte Digital. De la sociedad hiperconectada a la creación artística.

By Arte Digital, Arte y Tecnología, Big Data

Vivimos en una sociedad hiperconectada. Para lo bueno, para lo malo y para lo peor. Utilizamos los millones de dispositivos móviles que se venden en el mundo principalmente para comunicarnos, para compartir emociones, información, datos. Normalmente con la gente que queremos, pero cada vez más con «amigos»en el mundo digital, y con empresas que lo quieren saber todo de nosotros.  Muchos de esos datos los compartimos sin ser conscientes de que lo estamos haciendo. Nosotros por inconsciencia y desconocimiento tecnológico, y las empresas rozando los límites de la ilegalidad. O traspasándolos. El uso del Big Data cambiará nuestro futuro como sociedad.

El Director japonés Keiichi Matsuda, a quien tuvimos la oportunidad de conocer en persona y charlar en el entorno de las conferencias internacionales de arte y tecnología hace ya 8 años en Bilbao, presentó por aquel entonces su visión del futuro relacionado con esta hiperconexión de la sociedad. Un futuro ciertamente inquietante, completamente digitalizado y en cierta forma apocalíptico. El director de cine John Carpenter bien podría dirigir una nueva entrega de sus películas apocalípticas con Kurt Russel en Los Ángeles o Nueva York, pero esta vez a través de esta ambientación hiper digitalizada.

Hace 8 años, esta visión de la sociedad (actualizada por el director hace 3 años en el vídeo de este post) causaba entre el público cierta risa, pero hoy en día parecemos estar condenados a que se haga realidad en un futuro no muy lejano. La deshumanización de la sociedad.

Esta hiperconexión hace que se generen cada momento millones de datos, auténticos desiertos indescifrables, que suponen el boom del big data y la aparición de los arqueólogos del siglo XXI que ayudan a interpretar estos datos para que las empresas puedan tomar decisiones en base a estos análisis de datos masivos. Desde mejorar nuestro rendimiento deportivo, ofrecernos servicios y productos más personalizados, o detectar necesidades de infraestructuras que mejoren la calidad de vida de los habitantes del planeta. Con la aparición en escena de la Inteligencia Artificial, las posibilidades se multiplican entorno al análisis y uso de estos millones de datos, y algunas empresas y entidades comienzan a utilizar también esta información para vigilarnos, realizar detenciones preventivas, para decidir si somos válidos o no para acceder a un crédito, a un trabajo o para despedir a profesores en base a los resultados académicos globales de las Universidades. Y como no, para señalar e incluso matar selectivamente. En resumen, para aumentar las diferencias y desigualdades sociales. Es lo que llamamos el lado oscuro del Big Data.

Debajo de todos esos procesos complejos de captura, análisis e interpretación del big data hay algo que supone la base y la verdadera clave de la tecnología. Las personas. No nos equivoquemos, el origen y finalidad de estos datos masivos se encuentra en las propias personas. Pero en cambio, a la hora de configurar los algoritmos de estos sistemas complejos de análisis y tomas de decisiones, nos olvidamos precisamente del ingrediente principal, de las variables humanas, de las emociones, de los condicionantes sociales, y en definitiva con todas aquellas cosas que tienen que ver con el ser humano. Y dejamos el poder de decisión a los propios algoritmos, a las máquinas. Es el comienzo del fin de la sociedad como tal, y el respeto hacia nosotros mismos como humanidad. STOP.

Humanizar la tecnología, incluso los millones de datos que se originan en el universo, es uno de los objetivos de ElektrART y de otros muchos artistas internacionales que crean en el entorno de la unión entre arte y tecnología. La utilización de datos masivos para crear obras de arte de carácter físico o digital, favorece a la comprensión de esos millones de datos por parte de la ciudadanía, y a establecer una conexión emocional y más humana entre las personas y la propia tecnología. La Cultura y el Arte son universales, si bien la tecnología no lo es, dado que depende en gran medida del acceso a la misma, de su desarrollo y de su uso dependiendo del contexto. Y mucho menos lo es la tecnología digital. Es por ello, que la conversión de los sistemas complejos relacionados con el big data o la inteligencia artificial a entornos visuales artísticos, contribuye a la humanización de esta y otras tecnologías.

Mesh, Stephen Cartwright

Mesh (Human Powered Outdoor Activity 2015), Stephen Cartwright (de la Web del artista)

Los artistas utilizan datos de diferente índole para sus propias creaciones. Desde los datos originados por sus propios desplazamientos durante años, como el caso del artista Stephen Cartwright, quien durante los últimos 20 años ha ido anotando casi absolutamente todo lo que ha llevado haciendo en el día a día para convertirlo después en esculturas abstractas basadas en esos mismos datos, hasta Refik Anadol, el artista turco residente en Los Ángeles que crea espectaculares instalaciones de arte digital basadas en datos reales que se generan en diferentes entornos. Es el caso de su célebre instalación “Virtual Depictions” que representa la actividad en tiempo real de Twitter en la ciudad de San Francisco, transformada en una obra de arte digital de enormes dimensiones e integrada con la arquitectura de la ciudad.

O su más reciente y espectacular obra “Meelting Memories” que representa en parte la propia actividad cerebral de las personas a través de complejos sistemas neuronales monitorizados con tecnologías proporcionadas por el Neuroscape Laboratory de la Universidad de California en San Francisco.

En 2015 parte del equipo de ElektrART coincidió con el artista en Los Ángeles y conocimos de primera mano algunos de sus trabajos y sus nuevas investigaciones en el ámbito de los algoritmos e inteligencia artificial aplicada la creación artística. Durante este año 2019, “Meelting Memories” ha sido expuesta por primera vez en España en el ámbito del LEV Festival celebrado en Gijón durante el mes de mayo.

En ElektrART nos encontramos trabajando actualmente en el desarrollo de nuevos sistemas de interpretación artística basados en grandes cantidades de datos en tiempo real. “The Beat of Bilbao” es una obra de arte digital que estamos creando y que representa el latir de la ciudad de Bilbao a través de la actividad de sus propios habitantes.

The Beat of Bilbao

«The Beat of Bilbao», detalle del proceso de la obra de arte digital, 2019. ElektrART

Esta actividad se basa en datos reales existentes a través de los sistemas Open Data y en datos obtenidos a través de diferentes sensores que proporcionan información de la propia ciudad. Este proyecto artístico, actualmente e desarrollo, se encuentra en una fase intermedia en la que la pieza principal y central que representa a la propia ciudad, cobra vida con la presencia de la propia ciudadanía.

The Beat of Bilbao from ElektrART, Art and Technology

De cómo humanizar la tecnología a través de la creación artística y acercar el potencial de la unión entre arte y tecnología a la ciudadanía, seguiremos hablando en nuestro blog de ElektrART. Aprovecha a disfrutar de nuestro portfolio creativo y contacta con nosotros sin compromiso para cualquier comentario que nos quieras hacer.